Desafiando a la fama
Texto y Foto: Carlos García

En junio del 2006 el productor argentino Guillermo Guille apostó por un programa poco original y que además ya había sido trabajado en nuestro país: “Desafío y Fama”, un reality musical cuyo fin era buscar talentos juveniles en las categorías de canto y baile. Hoy han pasado más de dos años y el pequeño programa de bajo presupuesto que se inicio en canal 13 dio el salto a Panamericana Televisión y va llegando al final de su tercera temporada.
PRIMERO ELLOS
¿Dónde se inicia esta manía por los realitys musicales que se ha esparcido por todo el mundo? La respuesta está en Inglaterra, tierra de Los Beatles, de la reina Isabel y de Shakespeare. Fue a finales de los noventa que el empresario musical Simon Fuller, viendo el boom de los reality shows, creó un proyecto musical que buscara chicos con talento para la música pop en base a este formato. Fue un éxito total. La inclusión de nuevas formas de interacción del público como las votaciones por mensaje de texto (sistema nunca usado hasta el momento), llamadas telefónicas y vía la página web del programa hicieron que los fans se enganchen con sus participantes favoritos.
El éxito de los ingleses dio cabida a una franquicia multinacional. La más conocida es la versión americana, “American Idol”, que aun se mantiene en pantallas y va rumbo a su octava temporada. Los jurados de este programa son el manejador musical Simon Cowell, la cantante Paula Abdul, el también cantante Randt Jackson y la compositora Kara DioGuardi, quien recién se incorporo al programa en la octava temporada.
Entre las figuras que alcanzaron la fama gracias a este programa, que por estos lares es la versión más conocida ya que es transmitida por un canal de cable, se encuentran cantantes de la talla de Kelly Clarkson, ganadora de premios como el Grammy y los MTV Music Awards; Carrie Underwood, ganadora de dos premios Grammys; y Jennifer Hudson, quien además ganó un Oscar por su participación en la película Dreamgirls.
Esparcida por todo el mundo, esta franquicia está presente en Latinoamérica (Latin American Idol), Australia (Australian Idol), Grecia (Super Idol), Francia (Nouvelle Star), Bulgaria (Music Idol), Brasil (Idolos), el mundo Árabe (Super Star), etc. La estrella más reciente en darse a conocer gracias a este tipo de concursos de talentos es Paul Potts, un inglés aficionado a la ópera y cuya vida no había sido muy agradable que digamos. Fue descubierto gracias al concurso “Britain’s got talent” (“Inglaterra tiene talento”). Con su voz dejó boquiabierto a Simon Cowell y al resto del público presente.
LOS PERUANOS TAMBIÉN TIENEN TALENTO
A nuestro país no llegó la franquicia Idol, pero si se copió el formato. Programas como “Superstar”, bajo la conducción de Rebeca Escribens en canal 5; “Camino a la Fama”, vía ATV que fue conducido por Ernesto Pimentel y finalmente “Pop tu sueño” en canal 2. De todas estas producciones la más exitosa fue la de Panamericana.
Superstar fue muy criticado por ser casi una imitación de la versión americana. Quizá por eso Guille, un viejo zorro de la televisión que trabaja desde hace mucho en el Perú, pensó en darle nuevos aires al formato del reality musical y hacer variaciones con respecto a los programas anteriores. Fue así que “Desafío y Fama” además de buscar talentos en canto se lanzo a buscar bailarines.
Bajo la conducción de Cristian Rivero el programa tuvo como jurado de las dos primeras temporadas (o generaciones) a Oswaldo Cattone, Pachi Valle Riestra y Cecilia Bracamonte. Ellos coronaron en canto en la primera temporada a Javier Arias y en la segunda a Jeremy Gómez. En baile el primer ganador en la historia del programa fue Raúl Romero, mientras que en la segunda temporada gano Pedro Ibáñez (ambos participaron en el musical “Mas Mezcla” de Vania Masías).
El programa a lo largo de la actual temporada ha contado con la presencia de reconocidas figuras del canto nacional. Eva Ayllón, Gianmarco, Bartola, Willy Rivera, MC Francia, Skandalo, Isabel Iñigo y la orquesta Camagüey. También se dio el lujo de tener en su set a Gisela Valcárcel dándole consejos a los participantes sobre cómo llegar a sobresalir en el mundo del espectáculo.
“Desafío y Fama” tiene un formato largo y -me arriesgaría a decir - estresante para los concursantes. Estos, semana a semana enfrentan un desafío en cada una de sus categorías, los que salgan vencedores de este reto integrarán la zona de los elegidos mientras que los perdedores irán a una zona de riesgo en la que se enfrentaran entre sí para recuperar su lugar como elegidos. Los que no superen esta instancia pasaran a un día de eliminación, en el que un participante le dirá adiós a la competencia y a su sueño de conseguir la fama.
La decisión no es solo del jurado sino también del público, pues este con sus votos apoya a su favorito y tiene la opción de salvarlo.
Como muestra de lo que un participante busca en este tipo de concursos tuve la oportunidad de sentarme a conversar con un cantante y















