New Generation
Texto: Lorena Chauca
Foto: Red Ticket
Aunque nos duela y aunque nos pique somos la generación sin mundial. Destinados por la maldita providencia a no ver a Perú de nuevo jugando una Copa del Mundo. Somos los señalados en las reuniones familiares por aquellos gordos bigotones que prefieren Pilsen a Brahma.
- No vivirán las épocas gloriosas del fútbol peruano- dirán los insufribles panzones de bigote.
Agacharemos la cabeza en silencio con la desesperanza de saber que así será. Porque aunque cada cuatro años los jingles de cerveza nos quieran vender el ‘Arriba Perú’, la selección ‘de todos’ -que es más bien la selección ‘de nadie’- se encargará de mostrarnos que existe otra manera de perder aún más vergonzosa que la anterior.
Nuestros jugadores son aquellos que juerguearon en ‘El Golf’, los que metieron mujeres cuando debían estar concentrados, los rimbombantes nombres que quedaron en el papel. De Pizarro sólo nos queda lo que hizo en el Bayern, lo que quiso hacer en el Chelsea y lo que parece que está haciendo en el Bremen. Farfán, la ‘Foquita’, nos dejó la desazón de saber que ni la educación del gran Constantino pudo enderezarlo. De Acasiete nos quedan las lágrimas de cocodrilo y del ‘Cóndor Mendoza’ los goles que nunca supo meter.
Somos los que no vieron a Chumpi, los que se perdieron el tiro libre del ‘Nene’ a Escocia, los que no conocieron al ‘Niño Terrible’ y mucho menos a Uribe. Los niños de ahora no sueñan con ser Roberto Challe porque el que conocen no es más que un borracho. Tampoco saben que ‘Jeta Jeta’ alguna vez fue el ‘Diamante Negro’ y del ‘Capitán de América’ sólo han escuchado que es corrupto. Y es que no sólo somos la generación sin mundial sino que además, somos la generación sin ídolos.
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Ahora sólo nos quedan las matemáticas que parecen haberse creado para el hincha peruano. Cada partido perdido implica sacar la calculadora, mirar la tabla de posiciones y suspirar. Durante lo que va de las Eliminatorias, Perú ha conseguido siete puntos de treinta posibles y en este año sólo se ha ganado un partido. Luego del escándalo de nuestras supuestas estrellas, ‘Chemo’ recurrió a los ‘olvidados’. ‘Hombres, no nombres’ decían los comentaristas y por un momento todos se ilusionaron.
Perú consiguió un triunfo frente a Venezuela con gol del resucitado Piero Alva. Por fin, gente que estaba dispuesta a dejar el alma en la cancha aunque no jugara por grandes equipos. Los jóvenes Zambrano y Chávez demostraron que podían aportar mucho y Johan Fano venía de una buena temporada en Colombia.
Luego vino Argentina, que no podía ganar sus últimos partidos. El equipo peruano hizo un excelente primer tiempo y durante el segundo se produjo un injusto gol de los gauchos. Parecía castigo de Dios. Aún jugando bien, no lográbamos un buen resultado. Y entonces, sucedió. Sólo le tomaron diez segundos hacernos creer que era posible. El ‘Loco’ Vargas le quita la pelota a Messi, se la pasa a Rengifo que se la regresa y corre desesperado empujando con el brazo a Battaglia, quien no volvió a ser convocado, y da finalmente, el pase para Fano quien ‘hizo lo que hace un 9’ (Daniel Peredo dixit): el gol.
Esa noche la mamá de Fano se desmayó, Daniel Peredo se disfrazó de Víctor Hugo Morales y un niño a las afueras del estadio se quejó frente a cámaras porque su papá lo hizo salir antes del gol. En realidad nadie se lo esperaba, el gol vino literalmente en el último minuto; lo repitieron toda la noche, toda la semana. ‘Chemo del Solar’ dijo que no se había ganado nada pero por un instante la ingenuidad me hizo creer que era posible ir al Mundial, que después de todo nuestra generación no estaba condenada y que podríamos abrazarnos a los viejos y ver juntos, otra vez, a Perú en una Copa del Mundo.
El resto ya lo sabemos. Perú viaja a Bolivia y pierde 3 a 0, va a Paraguay y pierde 1 a 0. Y claro, algunos piden la cabeza de ‘Chemo’ y otros que las vacas sagradas regresen. Nuestra generación mientras tanto sigue creyendo. Porque la fe es su mejor característica y porque además es lo único que le queda.
Por eso, me quedo con la corrida de Vargas, con el llanto de Peredo, con Fano gritando el gol, con los saltos del vecino sobre mi techo. Me quedo con mi padre y conmigo, abrazados frente al televisor gritando como antaño: ¡GOOOOOOOOOOOOOOL! ¡GOOOOOOOOOOOOOOL PERUANO!



Y no sólo será nuestra generación, te apuesto a que las dos siguientes seguirán viendo antes de cada partido aquellos viejos videos de cuando nuestro equipo realmente era algo y destilaba clase en cada encuentro que jugaba. Había talento, clase, técnica pero hay que mencionar que aquel fútbol era totalmente distinto al de ahora.
Pero no se diga más, hay que pensar en el ahora porque el ayer ya fue. Ahora el futuro está en el voley, el ajedrez, el judo, la lucha grecoromana, etc. Un sinnúmero de deportes donde no hay juergueros ni muchos menos escandalosos.
Me dirán loco, o no creerán en mí,pero mientras haya posibilidades yo creo que se puede. Nada está perdido estamos a 2 partidos del 5to yo creo que con más trabajo se puede lograr el Objetivo: Ir al Repechaje VAMOS PERU!!! CARAJOOO!!!
Solo puedo decirte que me gustó
Los deseos no cambian la realidad.Lo hecho ( o lo no hecho) se impone y , como 100pre, volvemos a lamentarnos y a decir q “JUGAMOS COMO NUNCA Y PERDIMOS COMO 100PRE”.En el futbol, para desgracia nuestra , lo q cuentan son los resultados y nolas piruetas de barrio;porq si asi fuera , seriamos campeones mundiales. ESTAMOS EN CRISIS , NO HAY DUDA…, aunq los hinchas ( me incluyo) nos inventemos , para cada nuevo pertido, una efímera esperanza
¡Ya vienen los goles de Cubillaaas!