En casa / en Kabul

Texto y foto: Martín Bustamante
Una obra puesta en escena después del atentando del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, aunque escrita antes de este. En casa / En Kabul vaticina un futuro que en su momento generó controversia, pues casi predice, entre líneas, lo que marcó esa oscura fecha.

Se relata, en diversos términos, una historia política, una aproximación a una cultura desconocida, una respuesta a la coyuntura vivida en una época en donde el terror y la incomprensión por parte del pueblo norteamericano a las culturas ajenas a la propia eran la atmósfera que se respiraba antes y después del 11-S (o 9/11 en el mundo anglosajón).

La puesta en escena tiene una escenografía sencilla, sin embargo, maneja un reparto sólido y la dirección de luces es intensiva, algo que permite generar elipsis y cambios de escena durante el transcurso de la trama.

La historia inicia con la ama de casa, interpretada por Norma Martínez, sentada sobre una silla ubicada al borde del escenario. Cuenta al público su fascinación por Afganistán, específicamente, por Kabul, y su deseo de visitar ese lugar.

En este monólogo, la que identifico como una introducción muy extensa, se encuentra, durante su narración, trazos de su vida privada. Norma anuncia con calma e ira la tormenta que está por presentarse ante su auditorio.

Luego, invaden un frenesí de acciones entre Milton, caracterizado por Javier Valdés, y su hija Priscilla, representada por Jimena Lindo. Ésta última lleva el hilo de acción hacia delante. Desea con ansias saber si su madre sigue con vida y se enfrenta a la pasividad de su padre al tomar una decisión.

Con esta interrogante, el escenario se plaga de una atmósfera tensa, que se mantiene hasta después del segundo acto. Sin embargo, conforme se van adhiriendo más personajes a la historia, ésta va avanzando hacia su resolución.

Durante la última parte del relato, una neurosis generalizada va en aumento desmedido. Mientras que los personajes son carcomidos por la desesperación por no saber qué hacer, también son dominados por sus miedos hasta llegar a un punto en el que parece que ya todo acabó. No obstante, el final deja la sensación de que nada ha concluido aún: la realidad en Afganistán seguirá siendo la misma, igual de cruel, incomprendida y cruda.

¿Es pertinente presentar una obra de este tipo en el contexto en el que nos encontramos? En su momento, En Casa / En Kabul fue una obra muy actual, tal vez demasiado, por la coincidencia con los sucesos del 11-S. Ello permitió encontrar una mirada alternativa a las explicaciones del porqué de estos ataques, así como intentar abrir los ojos del público a un pueblo del que se sabe muy poco o nada, pero del cual se debe conocer si se quiere comprender la razón detrás de estos sucesos.

Desde este punto de vista, la obra ha sido montada ahora, no tanto por el contexto que, como la obra vaticinó, sigue existiendo, sino como una crítica a la pasión humana, al fanatismo, al querer hacer cosas sin importar las consecuencias de las acciones. En general, una crítica a la ignorancia, al querer juzgar cosas sobre las cuales no se conoce nada. Esto es, una crítica al desinterés de una sociedad como la occidental por sociedades tan golpeadas y masacradas como las afganas o cualquier otra cultura musulmana víctima de las guerras generadas por la avaricia de unos pocos. Finalmente, también resalta una crítica a la cultura de la inacción y del desinterés por culturas distintas a la propia, a pesar de convivir con estas día a día.

++ DATO ZERO ++
Estreno original: 19 de septiembre del 2001

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