Siempre Quilca (El anarquista, el cantante y el historiador)
Texto: Lorena Chauca
Foto: Blog de Rodolfo Ybarra
“Sobre estas calles donde el amor es una palabra que no se ve
por ningún lado
descubrí un estado de ánimo tan bello
como una flor amarilla en la noche: Anarquía”
Anarquía. Carlos Oliva
Olía a orina y a mierda, en las paredes habían pintas revolucionarias y dibujos de marihuana y al final de las escaleras a la derecha estaba el cuarto. Una mesa larga en el centro, paredes llenas de dibujos, estantes llenos de libros como ‘Jesús, el anarquista’, ‘El Capital’ de Carlos Marx y el infaltable Bacunin, una cortina que escondía un colchón y un espejo. Entonces entró Viruta, la pared humana. Llevaba ropa hecha de costales y parches con lemas que apoyaban la lucha social, la anarquía, la protesta y la auto-gestión. Podía haber tenido treinta años o quizás cien, llevaba un mohicano en la cabeza, ¿30? ¿40? piercings en el rostro y mil en las orejas sin contar los dos expansores infinitos.
Comenzó a decir que era anti-sistema, anti-gobierno, anti-taurino, anti-industria, anti-todo. El dinero no servía, él creía en el trueque. Las marcas eran una tontería y por eso hacía su propia ropa. Dijo ser vegano: ni vegetariano ni carnívoro. Vivía en Quilca desde siempre. Contó que llegó y se quedó, que canta en el grupo Generación Perdida, que no es un simple fumón como todos creen, que fumar yerba no es malo y emborracharse tampoco, que no es arisco pero que no le tomen fotos porque no quería problemas y, finalmente, que era anarcopunk y vivía fuera del sistema. Luego entregó unos volantes que invitaban a reuniones anarquistas y conversatorios y era obvio que había llegado la hora de la despedida. Estiró el brazo, dio la media vuelta y se fue. No vio a los dos chibolos que murmuraban detrás de él: “Puta, alucina que puedo ver todo a través de su oreja”.
“Good things come to those who wait
And I’ve waited a long time
You see I’m a blues man but a good man, understand”
B.B. King
Parece cubano y aunque ha cantado salsa y merengue durante la mayor parte de su vida, muere por el blues y el jazz. Por eso creó una tienda donde vende los discos de su propia colección. Ray Charles, Miles, Davis, él lo tiene todo y si no lo tiene, lo consigue.
Más que una tienda, tiene un santuario, donde el piso es de arena y los estantes con dibujos abstractos son obras de arte.
-También pinto -dice como quien no quiere la cosa.
Carlos Sosa Pajuelo tiene dos años y medio como vendedor pero muchos como visitante de Quilca.
-Es tradición -señala mientras, incómodo seguramente, hace una bolita con el papel que lleva en sus manos.
Lo de la venta es otro tema porque el jazz no está de moda y el blues tampoco. Sus compradores tienen que ser conocedores y de esos hay pocos en Lima. A veces vende y a veces no y no le molesta porque no es vendedor, él es músico desde siempre. Y de pronto le brillan los ojos porque tiene este proyecto que no te lo vas a creer: va a sacar un disco con un amigo en donde fusiona toda la música que le gusta. Ya está a punto de entrar al estudio y es su sueño de toda la vida, cantar lo que le gusta porque un tiempo intentó con la trova pero no va con él. Y bueno, sólo queda esperar, creer, soñar…
“La moneda fue lanzada y dio vueltas tantas veces…”
Leuzemia
CARA. Dos pájaros de formas geométricas. Número 10. La palabra Céntimos. SELLO. Banco Central de Reserva del Perú. 2001. Escudo del Perú con vicuña, árbol de la quina y cornucopia. Guillermo Tinajeros mira su vuelto de manera distinta.
Desde los años ochenta descubrió que pedir dinero por dinero tenía lógica y comenzó a hacerlo. Rompió su tonel de madera y comenzó a seleccionar las monedas que le traerían dinero; lo que había empezado como un hobbie aparecía ahora como un negocio. Empezó vendiendo sentado en la calle a “señores de saco y corbata”, oficinistas que también gustaban del hobbie de coleccionar monedas -numismática, le dicen- hasta que el terrorismo alejó a todos. Sus viejos clientes desaparecieron para dar paso a jóvenes de pelos extraños.
-Vino gente de mal vivir -cuenta- pero al final la gente llega. Y veinte años después su negocio aún existe aunque ya no en la calle sino en una pequeña galería donde también hay libros y juguetes antiguos.
El suyo es un oficio de pocos, de raros; aunque él se defiende y dice que las monedas son muy valiosas, que a través de ellas se puede contar la historia. Como la que cuenta cómo nos saquearon los chilenos luego de la guerra con Chile; es una moneda de cobre que para ese entonces fue un cambio drástico para la sociedad pues estaba acostumbrada a las monedas de plata.
‘Perú Libre’ reza otra moneda y corresponde al año 1821 luego de que se alcanzara la ansiada independencia. Es una moneda para recordar que un día este país tuvo un sueño y no era el del mundial.
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“…a esa hora y con la casa tomada”
Casa Tomada. Julio Cortázar
Un porro fumado en grupo, un edificio tomado, El Averno repleto de poesía, el graffiti anarquista es Quilca. Los libros son Quilca, el maleante vendiendo droga en la esquina es Quilca, los chibolos tatuados que habitan las antiguas oficinas ochenteras son Quilca.
Quilca, la calle tomada, la invadida. Cada loco, viejo, travesti que llegó agarró una parte de la calle y se quedó. El anarquista, el cantante de jazz y el historiador también se quedaron ¿Para siempre? Sí, para siempre o hasta que el sueño se acabe.




Bacán tu descripción. Yo siempre voy allá cuando quiero comprar libros.
Y yo cuando quiero revistas ¡Etiqueta Negra a 5 soles! Y la edición de Garndes Éxitos todavía. Además, a veces acompaño a Xaxo a conseguir sus Playboy …
Claro Gerardo en Quilca hay de todo. Es un lugar lleno de historias que Lorena ha sabido recojer y narrarnos de manera genial…
Parece que estas fumando de la buena..sera una referencia al porro de la ultima historia? …Este articulo esta mucho mejor que los anteriores..realmente me ha gustado…
para conversar sobre tu artículo
tú debes saber que yo trabajaba ahí
me gustaría conversar personalmente para darte mis críticas
Muy buena tu crónica. Por qué no nos cuentas algo de Rodolfo Ybarra. Sería bacán, somos un grupo de la Católica-arte que estamos al tanto del comandante.
slds
M.
Gracias