Jacqueline Fowks: El periodista puede ser poco empático con los afectados
Entrevista por: Ronald Cotaquispe
Imagen: Sofía Pichihua
Jacqueline Fowks es periodista desde 1989 y ha trabajado en medios escritos nacionales como Perú.21 y El Comercio, e internacionales como Reforma (México). Publicó el libro ‘Suma y resta de la realidad: medios de comunicación y elecciones generales 2000 en el Perú’ y actualmente es docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
Dentro de los temas de su interés están la política, los derechos humanos y sociales, la lucha contra la corrupción, y uno que especialmente ha estudiado y escrito al respecto: salud mental en el Periodismo.
Has escrito sobre un tema cuyo nombre de por sí impacta: salud mental en el periodismo. ¿En qué consiste?, porque, para ser franco, suena como si dijeras que los hombres de prensa padecemos algún trastorno.
No, justamente para no parecer trastornados, hay que pensar en la salud mental del periodista. Mi planteamiento era más en términos de precaución, no hacer un señalamiento.
En los artículos que has escrito señalas dos tesis: una indica que el público está cada vez más sensible por la exposición a la violencia a través de los medios, y otra que los periodistas están endureciéndose por estar expuestos repetidamente a situaciones trágicas y traumáticas. ¿Cómo llegas a esta conclusión?
Por ejemplo, hace dos semanas, en la primera plana de Perú.21, salió una imagen de una chica a la que habían rescatado de un río, cerca de la Carretera Central, y estaba muy grande la imagen de la chica desnuda y muerta, y hubo comentarios en el Twitter de Perú.21 donde reclamaban sobre por qué habían decidido poner esa foto en primera plana.
Y se decían cosas como “¿qué cosa es peor, un muerto o un cuerpo desnudo?”, y lo que dije fue “un cuerpo desnudo muerto es peor”. Ese es un caso para revisar. Ahí lo que diría es que los periodistas, cuando toman estas decisiones, quizá no están lo suficientemente sintonizados o no calibran con la sensibilidad del público porque están muy enfocados en la noticia.
Hay un viejo dicho entre los comunicadores -entre los publicistas especialmente- que dice que el público es como las cucarachas: mientras más rocían con un insecticida a una cucaracha, éstas se vuelven más inmunes y al público, mientras más lo bombardeas con el mismo mensaje -en este caso la violencia-, también se vuelve más inmune, pierde la capacidad de dolerse.
Quizá yo no he querido decir que el público se vuelve cada vez más sensible ante mayor exposición a la violencia. Lo que yo diría es, más bien, que los periodistas tendríamos que revisar nuestra toma decisiones, nuestras conductas, nuestra selección de información.
Cuando, por ejemplo, algunos noticieros de la noche empiezan siempre con un asesinato o con una violación, entonces nos parece que eso es lo común, una noticia más sobre una violación, una noticia más sobre un asesinato, y ya. ¿Pero por qué es noticia si todos los días es así?
Entonces, los que generamos noticia o los que tomamos las decisiones de cómo presentar la noticia, debemos tener una mejor revisión del criterio de nuestro trabajo. Si das constantemente morbo al público, lo que te va a demandar es más de lo mismo, así que también depende de las decisiones de los directores y los editores de los medios. Si ese es el tipo de contenido que quieres presentar: si la única razón de generar noticias es generar rating, entonces que asuman que ese es el único motor que tienen.
¿Qué capacidades debería desarrollar un periodista o qué medidas debería tomar para estar preparado para cubrir hechos traumáticos?
En realidad, cubrir una vez no implica demasiado. Mi preocupación era con respecto a los periodistas que tienen que enfrentarse constantemente, rutinariamente, a este tipo de información. Las medidas que uno podría tomar deberían ser consideradas para cuando uno empieza a tener una carga acumulada de cobertura de hechos violentos. Una es que los periodistas puedan conversar con sus colegas, compartir lo que les ha impactado a la hora de presentar la noticia, porque muchas veces, a la hora de preparar el reportaje, hacer la edición o redactar, el periodista no necesariamente va a incluir sus impresiones.
Por ejemplo, sé de casos de periodistas internacionales – en Colombia, Estados Unidos y Londres- que trabajan en centros donde hay especialistas en salud mental: psicólogos, psiquiatras y eventualmente algunos periodistas. Lo que hacen es hacer un acompañamiento psicológico a personas que han estado expuestas a coberturas de hechos violentos, especialmente guerras, que tengan estrés post traumático.
¿Y esta forma fría -por llamarla de algún modo- de encarar los hechos violentos cómo se traduce en la forma en que el periodista construye información?
Eso depende de cada medio. Por ejemplo, las agencias de noticias están habituadas a informar fríamente sobre los hechos, pero puede haber otros medios -radio, televisión, etc.- que decidan que esa no es la forma en que quieran transmitir los hechos.
Lo que quisiera prevenir es que el periodista, a la hora de distanciarse mucho de los hechos, puede ser poco empático con los afectados. Cuando ha habido una situación donde hay muertos y llegan los familiares de estos, los periodistas, sin reconocer mucho el dolor o el ambiente donde están estas personas, los ametrallan de preguntas un poco obvias, siendo poco empáticos con la tristeza o la situación donde están los familiares de los afectados.




No es muy amena la entrevista y la resolución de las imágenes es malísima…pero de todas formas es Jacky-sama..XD!!!
la voz era verla en “vivo y en directo” jajaja…pero idem xaxo: long heal to jacky ¡¡¡¡¡
Bueno, la entrevista es sobre problemas psicológicos en los periodistas… está un poco difícil hacerla amena ¿no?
Las imágenes fueron tomadas de un video que quedará guardado en el baúl de exclusivas NZ. Lero-lero
Jacky-Sama…juju…en general creo que un periodista debe estar psicologicamente preparado para todo…uno no sabe lo que le va a tocar…pero de hecho q ciertos transtornos ocurren y uno puede ser un insensible tremendo como el fotografo de ‘Tinta Roja’ de Fuguet.
pienso lo mismo que Carlos( el de arriba)jaja…