La experiencia de ser corresponsal de NAPA en Iquitos
Texto: Sofía Pichihua
Fotos: NAPA Iquitos
Número Zero mantuvo una conversación a través de videoconferencia con los tres miembros más activos de la corresponsalía Iquitos del programa No Apto para Adultos (NAPA), que brinda la oportunidad que niños y adolescentes opinen sobre su realidad.
Jhon Salinas, de 17 años, acaba de ingresar a la universidad y hace dos años lo eligieron para ser parte del staff de NAPA Iquitos. Participó del I Encuentro de Corresponsalías de NAPA en donde lo capacitaron junto a 26 chicos de diez ciudades del país en el manejo de equipo audiovisual.
En esa gran reunión, su compañera Chery García, que está por cumplir 13 años, revela que aprendió a desenvolverse mejor ante el público.
Según Jhon, NAPA es como una familia que motiva la “comunión con todas las corresponsalías”. Cada una realiza reportajes que son enviados a Lima para ser editados y transmitidos en el magazín que se transmite tres veces por semana en el canal 19 UHF.
Para la realización de reportajes, la profesora de educación primaria Katty Ruiz los asesora en la preparación del guión, sugiere temas y busca contactos para las entrevistas. Katty, su acompañante, asegura que “es muy interesante trabajar con los chicos, siempre sin presionarlos aunque lo ideal es hacer reportajes dos veces por mes”.
Para preparar el guión, se reúnen en casa de Chery donde discuten los temas de la semana. A Jhon le interesa principalmente los temas de trabajo infantil así como dar a conocer las virtudes de Iquitos como centro turístico. Sin embargo, tratan todo tipos de temas que involucre su realidad.
Ellos deben dividirse el trabajo de reporteo y grabación. Normalmente, cuenta Chery, ella o su compañera Emperatriz Miranda hacen los stands up y Jhon las ayuda con la cámara.
Emperatriz conoció NAPA hace un año. Se presentó para la selección cuando se desempeñaba como pastora juvenil. La escogieron y participó en el II Encuentro de Corresponsales en Lima. “Me ayudó bastante porque nunca había tocado una cámara (…) ya he agarrado más cancha”, confiesa.
ESPACIO PARA COMPARTIR
Si bien No Apto para Adultos es un espacio de comunicación, las corresponsalías también permiten compartir sus realidades en la ciudad en la que viven con el Perú y el resto del mundo, a través de la página web de NAPA.
“NAPA consolida una familia. Lima no es el centro, somos todos”, señala Jhon. Chery garantiza que en el programa “ayuda a que las demás personas puedan conocer las culturas de diferentes regiones”. Por otro lado, Emperatriz cree que su trabajo en NAPA puede acabar con algunos falsos mitos. “Piensan que los que vivimos en la selva nos vestimos únicamente como shipibos, pero nos vestimos normal, como cualquiera. Eso nos da un poco de cólera, pero nos empeñamos para enseñar la cultura que no conocen”, señala.
“Sería bueno que exista NAPA en todo el Perú. No tenemos corresponsalía en Puno y ahora está pasando por momentos muy difíciles, necesitamos saber qué esta pasando con los niños de Puno que están muriendo por neumonía o enfermedades parecidas”, agrega Emperatriz.


