Texto: Alonso Pahuacho
Fotos: Perú.com
La gente estaba impacientada. El anuncio de que el partido se postergaría hasta el mediodía –una hora y media después de la hora fijada- solo había generado una interrogante en el público que se congregó desde tempranas horas en el Lawn Tenis de la Exposición a pesar de ser lunes: ¿aquello beneficiaría el ‘chino’ Miranda, quién tenía que ganar los sets que restaban si quería lograr la victoria de la serie ante Canadá? Evidentemente, ocurrió todo lo contario. Miranda perdió rápido y Perú quedó al borde del descenso al Grupo II de la zona Americana.
Una serie que llega al quinto punto sin conocer aún ganador siempre es una llave pareja e interesante. Eso es lo que había ocurrido con el Perú-Canadá, quienes desde el día viernes habían dejado lo mejor de su tenis en la cancha en pos de la ansiada victoria. A priori, se tenía la ventaja por ser locales y porque Canadá es un país no tan acostumbrado a jugar sobre arcilla, la superficie que se eligió especialmente para la ocasión. No obstante, los norteamericanos sorprendieron desde el primer día cuando Peter Polansky le ganó muy fácil a Iván Miranda, en tres sets corridos por 7-6, 6-4 y 6-4.
Lamentablemente, otra vez se hizo sentir la falta de un jugador que acompañe a Luis Horna, quien demostró una vez más que cuando se le necesita, no decepciona. ‘Lucho’ ganó sus dos partidos de singles y estuvo a punto de conseguir la victoria por los dobles en dupla con Miranda ante Daniel Néstor –número 3 del ranking en dobles- y Frederick Niemayer el día sábado, en un partido que se prolongó hasta el quinto set.
El domingo, con la desventaja en el marcador, Perú necesitaba salir a ganar los dos partidos restantes. Horna no tuvo demasiadas complicaciones contra el número 1 canadiense Polansky –quien había derrotado fácilmente al ‘chino’- y lo superó en 4 sets por 7-6, 4-6, 6-4 y 7-5. Luego, el partido de Miranda tuvo que ser suspendido por falta de luz natural cuando el canadiense Bruno Agostinelli superaba al peruano por 2 sets a 1: 7-6, 1-6 y 6-3. Todo se definiría al día siguiente cuando se jugarán los sets restantes y se conocería al ganador definitivo.
Era lunes, pero mucha gente se acercó hasta el recinto de Jesús María para jugársela por las últimas chances peruanas. En decisión inteligente, las puertas del Lawn Tenis se abrieron permitiendo el ingreso gratuito de todo hincha del tenis que quisiera alentar a su selección. El estadio creció en publicó y aliento; no obstante, no fue suficiente. Los que esperaban un desenlace heroico, tuvieron que resignarse a ver un solo set muy flojo y con Agostinelli –un jugador sin ranking profesional- ganando nuevamente a un desconocido Iván Miranda, que una vez más se convirtió en el punto más flaco del equipo peruano de Copa Davis.
Perú aún no ha descendido al Grupo II. Todavía le queda una última chance y esa será en Septiembre, cuando nuevamente le toque ser local ante Uruguay de un viejo conocido para Horna, Pablo Cuevas, con quien se coronó campeón de dobles en el Roland Garros el 2008. Allí no habrá margen para el error, si es que no se quiere volver al sótano del continente. Horna, pero sobre todo Miranda, deben levantar su nivel para al menos ser competitivos a nivel americano. Atrás han quedado los días del 2007, cuando se consiguió la hazaña de clasificar al grupo mundial. Lamentablemente, esos días son un periódico de ayer. Como bien dice el maestro Héctor Lavoe “todo tiene su final, nada dura para siempre”.
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ta mare el chino la caga … no puede aducir cansancio toda vez que el canadiense es número 1700 no jodas pe chino la cagas !!! sin Lucho Horna y menos aun sin la marica de Matias Silva que se quito lo mas probable es que regresemos al Grupo XXII de la Zona Americana. Mejor hubiese jugado Mauricio Echazu