Los inmigrantes y la Ley de Arizona

Foto: Community Services
Opina: Lauro Minaya
El 27 de abril pasado, la gobernadora del Estado de Arizona, Jan Brewer, aprobó la ley de inmigración SB 1070. Desde su promulgación, dicho reglamento ha desatado una ola de críticas y desacuerdos por parte de organizaciones de derechos humanos como Amnistia Internacional, y del propio presidente Obama, quien tras conocer la noticia exigió al congreso agilice el debate sobre la reforma migratoria.
La causa, para que esta ley haya levantado tanta controversia, justifica los enardecidos reclamos de un buen número de hispanohablantes residentes en Arizona, quienes estos últimos días salieron a las calles en protesta por la vulneración de sus derechos.
¿Cuáles derechos? Por si fuera poco, esta ley pretende violar derechos como la libertad y la igualdad, los cuales son considerados de vigencia universal.
Fue por intermedio del Center for American Progress, institución que vengo siguiendo desde hace algunos meses en Twitter, que tuve acceso a los datos básicos sobre esta ley de inmigración. El resumen es conciso y pone en claro cuáles son los principales inconvenientes con respecto a la nueva ley.
De este puñado de explicaciones me detendré en una en especial, que puede ser percibida como la más importante o la de mayor escándalo.
Resulta que de entrar en vigencia, las detenciones a personas que puedan ser consideradas ilegales, se harán bajo la base de una “sospecha razonable”; algo que no tiene ni pies ni cabeza y es un factor que promovería al racismo y a las prácticas más bajas de reclusión, pues la policía gozaría de total libertad para investigar a quien desee partiendo del uso de rasgos étnicos o de raza.
La reforma migratoria en los Estados Unidos es un tema pendiente del cual se guarda amplias expectativas, ya que se constituyó en una de las promesas de Barack Obama para con los latinos durante el último periodo electoral. Hasta que el congreso norteamericano no haya llegado a un consenso que derive en un acuerdo migratorio que respete las igualdades, la libertad y las garantías suficientes para los indocumentados, ningún estado debe tomar posición absoluta sobre un tema que atañe a todo un país entero, ya que no sólo se estaría yendo en contra del gobierno federal, entidad única con autoridad para tratar este tipo de temas, sino también en contra de la vida misma, los sueños y el trabajo de miles de inmigrantes que con justo derecho, esperan su oportunidad para pasar a la legalidad.
OTROS ENLACES
El programa Oppenheimer Presenta se une al debate sobre este tema.
Texto de la ley SB 1070


