Entrevista con Martín Roldán Ruiz

23 mayo, 2010 - 10 minutes read

martin

Martín Roldán Ruiz (Lima, 1970) es periodista, aliancista y también escritor. Contrariamente a lo que muchos piensan, es un ejemplo de que la literatura y el fútbol pueden encontrar lugares comunes y fusionarse para crear trabajos de calidad. No es que Martín sea un teórico del fútbol, sino que gracias a sus experiencias como integrante del Comando Svr (barra oficial de Alianza Lima), nos presenta historias que retratan dramas humanos como cualquier otro, solo que éstos ocurren en el poco comprendido mundo de las mal llamadas barras bravas.

Tiene en su haber dos publicaciones. La primera se titula Generación Cochebomba (Edición de autor, 2007), una novela que narra las experiencias y vicisitudes de un grupo de amigos de la horneada subterránea de mediados de los ochentas. Su segundo libro, Este amor no es para cobardes (Norma, 2009), es un conjunto de relatos que giran en torno a la violencia alrededor de las barras de fútbol pero, como afirma el autor, también representan una mirada al país, a sus contradicciones y sus males, a través de estas agrupaciones que son un microcosmos del Perú de hoy.

Por: Alonso Pahuacho Portella

¿Tus relatos son obras de ficción o contienen partes reales, de no-ficción?

No son experiencias mías, son cosas que he visto. He visto tantas cosas en la barra que puedo deducir cómo en determinada situación cierta persona va a reaccionar de una manera particular. Pero hay algunas cosas que están basadas en hecho reales, pero no necesariamente todo es real del cuento; por decirte en El Coyote, la persona en que se basa el personaje sí existe, con el mismo nombre y el grupo (La Calle), y él una vez tomando un trago en un aniversario de la barra, me confesó de que había sido soldado y que habían muerto en sus brazos amigos suyos. A partir de allí se me vinieron a la mente muchas cosas. De cómo reflejar ese momento, ese drama de alguna forma y ese es el resultado de la historia. O la idea de enfrentar en una situación extrema a dos personas que ideológicamente son antagónicas, pero que hay algo que los une, que en este caso es un equipo de fútbol.

¿No has pensado en escribir algo en base a tus propias experiencias como barrista?

A mí me gusta inventar historias, a veces yo quiero decir algo y la ficción no ayuda, o hay que buscar elementos de la realidad para lograr lo que tú quieres decir, entonces la mente ayuda cuando escasean esas cosas. Pero mis experiencias no, es decir, hay cosas como por ejemplo la descripción de un guerreo que a mí nadie me va a decir cómo es, porque yo me he enfrentado muchas veces contra 500 de norte y 500 de Alianza a 3 metros de distancia. Yo sé como suenan las piedras, como rebotan tac tac tac, y las piedras más peligrosas son las que rebotan, porque no sabes las que vienen de abajo. Pero eso ha servido para yo poder inventar una ficción, y la cual creo que es mucho más contundente que si yo escribiera sobre mí mismo, es más convincente una ficción que mis experiencias como barrista.

¿Y gente de otros equipos también se han identificado con tus relatos?

Claro, por decirte el primer cuento Los Culpables, lo publique en una revista de la universidad Villareal. El día de la presentación de la revista, el director me invita a la mesa y habló tan entusiastamente de mi cuento que parecía su presentación y me dijo que se sintió identificado. Al final me acerco y le pregunto si es de Alianza, y me dice que no, que es de la U y que fue tribunero de norte como 3 años seguidos.

amor

¿Pero los cuentos son para los aliancistas?, ¿Es posible que se identifique un hincha de la U con tu libro?

La semana pasada estuve en un colegio dialogando con unos alumnos sobre mi libro, y les decía que no lean los cuentos como si fuera una representación Alianza-U, sino que lo vean como una representación del Perú. Hay ciertas cosas que se comparten y son iguales entre hinchas de la U o Alianza. Yo de alguna forma investigué la forma de hablar y de pensar de los hinchas de la U, los prejuicios que tienen contra nosotros de Alianza.

¿Cómo así?

En los foros de grupos en internet, como Hinchadas del Perú, los de la U decían explícitamente como pensaban. A los de Alianza los veían como enanos de metro y medio, fumones, negros, pastrulos, y es una cosa curiosa porque en norte hay más afroperuanos que en sur, y cuando cantan “negro maricón” dicen que el negro de la U es inteligente, el del Alianza es un negro cagón”.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?

Cuando escribí Generación Cochebomba, que es mi primera novela, sobraron historias y personajes que no encajaron dentro de esa trama. Y gente que había leído la historia, me empezó a escribir y me pedía segunda parte. Como me quedaron estos personajes dije por qué no escribir cuentos sobre los personajes, que eran como 6 ó 7, y anécdotas que no encajaron en la trama pasada. Ya las tengo casi terminadas y espero publicarlas.

generacion

¿Qué papel juega Sendero Luminoso en tus relatos?

Los cuentos están ambientados en los 80 y no mencionar a Sendero o la violencia política, en un cuento ambientado en esos años, es faltar a la realidad, o a lo verosímil, que es lo que interesa en literatura. Por ejemplo, en mi libro yo propongo de alguna forma que las barras son consecuencia de esa situación, no es que las barras nacieron de la nada, que son un grupo de locos que surgieron de forma espontánea y son violentos porque sí. Con la lectura de los relatos trato de proponer que las barras son consecuencia de la violencia política que se vivió y destruyo al país de alguna forma, tanto en moral como en valores.

¿Ya no piensas escribir algo de fútbol o de las barras bravas?

Si pienso escribir, tengo en mente como 3 proyectos, pero nada de fútbol. Quizá con la política, quiero escribir una historia de amor, cosas así.

¿Cómo es la vida de Martin Roldán Ruiz cuando no está en el estadio?

Tranquila. Trabajabo, escribo, aprovecho el mayor tiempo en escribir o en leer, ver películas, ir al cine. Pero no soy un desbandado. Escribir me dio una disciplina, en eso yo comparto muchas cosas con Vargas Llosa acerca de la disciplina del escritor. Cuando escribí Generación Cochebomba lo hacia los fines de semana. No podía irme a fiestas el viernes porque, como a mí la resaca me dura dos o tres días, los días siguientes al viernes serían perdidos y me saldría de la línea.

Visita el blog de Martín Roldán Ruiz: Generación Cochebomba

Fotos: Alonso Pahuacho, blog de MRR