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Integración regional

Himno del Perú en cuatro lenguas nativas

El Perú acoge más de cuatro lenguas, pero el  Instituto Nacional de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano (Indepa) propuso presentar el Himno Nacional peruano en quechua, aimara, asháninka y awajun.

El sitio está caído ahora, pero la ‘magia’ de Youtube nos permitirá escuchar esta versiones:

AWAJÚN

ASHANINKA

AYMARA

QUECHUA

Aproximaciones al caso de Bagua, un año después

Por Karina Montoya

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Los días 5, 6 y 7 de junio de 2009 mantuvieron en vilo a toda la prensa peruana e internacional con la cobertura un encuentro entre fuerzas de la policía y ciudadanos de la provincia de Bagua, en Amazonas. El saldo de más de treinta muertos entre policías y civiles, daños materiales por el bloqueo de carreteras y la estigmatización a la que fueron sometidos los protestantes y miembros de la policía serán hechos que marcarán de rojo la historia peruana de este siglo.

Esta semana se cumple un año de la tragedia (llamada también ‘masacre’) de Bagua. Todavía existe mucha polémica y facciones políticas divididas sobre cómo juzgar los acontecimientos ocurridos en esta zona del Perú. En ocasión a este debate, diversas actividades de conmemoración han sido organizadas, tanto en Amazonas como en Lima. Universidades como la UNALM y la PUCP han organizado eventos como “Todos somos Bagua” y “Semana Amazónica”.

Dentro del marco de la “Semana Amazónica”, el 3 de julio, diversos profesionales se reunieron en el Auditorio de la Facultad de Ingeniería de la PUCP para plantear los retos de la diversidad cultural y lo que estos implican a un año del caso de Bagua.

La denominada Mesa Interinstitucional tuvo como expositores a Oscar Espinoza, Master y Ph. D. en Antropología y coordinador de esta especialidad en la PUCP; Jacqueline Fowks, periodista y docente en la Especialidad de Periodismo; María del Carmen Gómez, hermana de la misión SICSAL y ex miembro de la Comisión Investigadora sobre el caso Bagua (quien se negó a firmar el informe final); Manuel Pulgar-Vidal, abogado y Director Ejecutivo de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, quienes hicieron varias críticas (constructivas y destructivas) al escenario político, mediático y económico actual en relación con los sucesos del 5 de junio del año pasado.

Manuel Pulgar-Vidal cerró su ponencia llamando la atención sobre la Ley de Consulta Previa a los Pueblos Indígenas, que ha sido aprobada como autógrafa ante el Ejecutivo —para modificar los artículos 4º y 5º de la Ley Nº 26281—, pero que aún no ha sido promulgada por el Ejecutivo. Este último detalle deja mucho que desear, y es justamente algo que ningún medio está señalando como importante. Elogió el hecho de haber aprobado este Proyecto de Ley, pero resaltó que sería extraño, aunque perfectamente legal, que el Congreso promulgara esta Ley a pesar del silencio del Ejecutivo. Por otro lado, la modificación de la Ley Nº 26281 ha generado una interrogante: ¿la consulta previa se aplicaría de ahora en adelante o sería beneficioso si también se presentaran otros proyectos de ley para permitir la consulta previa para inversiones que están en proceso o que ya se iniciaron en otras regiones del Perú?

Jacqueline Fowks dedicó gran parte de su ponencia para exponer la extendida parcialidad de los medios durante el enfrentamiento en la Curva del Diablo y los días posteriores, y cómo el entendimiento del problema no ha cambiado mucho desde ese entonces a la actualidad. Sin embargo, su crítica no sólo se limitó a diversos periodistas, programas de TV y el gobierno, sino que también abarcó a las audiencias (por no decir todos los peruanos).

Finalmente, la hermana Maricarmen Gómez puso a los asistentes del evento con los pies en la tierra al narrar cómo estos sucesos la “obsesionaron con esta verdad”, el estilo de vida de los nativos y su relación con la naturaleza, el desplante por el que tuvieron que pasar las mesas de diálogo nativas por parte del Ministro de Agricultura días previos al 5 de junio, etc. Si en las noticias los limeños vimos como Yehude Simon llegó a Bagua en helicóptero, rodeado de militares, y todos pensamos que era la forma como se debería ingresar a esta zona, los nativos —incluida la hermana Maricarmen— vieron este acercamiento con profunda indignación. “Llegó como si estuviera entrando a un lugar de extrema peligrosidad”, dijo Maricarmen al respecto.

Bagua logró unir a diversas etnias amazónicas para discutir y ponerse de acuerdo en punto común, pero también dejó un saldo lamentable de víctimas. El gobierno y el sector de la población de Amazonas que participó en el asalto de policías [ojo, hay que resaltar que de todos los protestantes, sólo un sector reducido cometió un crimen], los limeños y los medios capitalinos, todos estamos involucrados en este lamentable suceso. No sólo es una cuestión de tomar posición, sino de cuestionar el modelo de desarrollo que queremos, tanto para los habitantes de tierras con potencial extractivo como para los habitantes lejos de estas tierras. Una tarea pendiente, para que no se repita.

Aquí los videos de las presentaciones de Jacqueline Fowks y la hermana Maricarmen Gómez

Los verdaderos asesinos de ríos

insumos

El cultivo ilegal de la hoja de coca en muchos departamentos de nuestro país es una realidad palpable. Lo preocupante de la situación es que la mayoría de los campesinos que cultivan la hoja de coca no se quedan simplemente con el proceso de recolección, sino que importan insumos químicos para la producción de droga: fabrican pasta básica de cocaína.

Para la elaboración de esta droga se necesitan 4 tipos de insumos: combustibles (kerosene, petróleo, gasolina), ácidos (clorhídrico, sulfúrico), bases (hidróxido de sodio, carbonato de sodio) y sales (permanganato de potasio, cloruro de amonio). Actualmente, se utilizan 23 millones de litros anuales de estos compuestos para la elaboración de pasta.

El principal impacto que tienen estos insumos es la contaminación del agua. Una vez terminado el proceso de maceración de la hoja de coca –la cual es realizada por los niños-, los residuos de los insumos son echados al directamente a los ríos, convirtiendo su agua en tóxica. “En un análisis del agua, DEVIDA ha encontrado que las aguas del VRAE tienen 10 veces más cadmio que el límite permitido para consumir agua potable, por ello la mayor parte de la gente nativa está contaminada”, señala con preocupación el ingeniero José Isla, de la Gerencia del Medio Ambiente de DEVIDA.

Según la EPA (Agencia de Protección Ambiental), el límite máximo permisible de cadmio en el agua potable es de 5 ng/L (ppb). Además ésta agua no solo afecta a los nativos que la consumen, sino también a las especies marinas ya que sufren un proceso de bioacumulación: se acumulan las toxinas de los insumos químicos vertidos en el agua dentro del organismo de los peces y las plantas, contaminándolos.

Al respecto, la oficina de Recursos Hídricos de la Dirección General de Salud (DIGESA) ha informado que hasta el momento no se conoce con certeza el impacto de los ríos sobre la salud humana, debido a la escasez de información. “Debido a que esa actividad (la elaboración de pasta básica de cocaína) se realiza en lugares muy apartados y despoblados, no hemos podido aún detectar casos específicos en alguna persona”, señaló Walther Fajardo, jefe de la oficina.

laboratorio

La ruta del narcotráfico

La importación de insumos químicos es legal. Sin embargo, cada año las mafias de narcotráfico crean empresas ‘fantasma’ con el propósito de comprar estos insumos en forma legal y luego desviarlos a la selva, a los lugares de las plantaciones. Según explica Isla, una forma de controlar más a estas mafias es la implementación de la ley de insumos químicos, la cual existe pero no opera de manera eficiente. Esta ley determina qué insumos son controlados por el Estado.

En la realidad, primero hay un control aduanero, luego del Ministerio de la Producción ya que todos los insumos son para la industria. En tercer lugar viene un control policial el cual se encarga de verificar que las cantidades que se soliciten correspondan a lo que llega para las empresas. Sin embargo, cada una de estas instituciones maneja su información de manera independiente.

“Todavía hay dificultades para que el sistema este funcionando ágilmente. Se está trabajando en ello, pero no es fácil porque aduanas hay en muchos lugares del territorio (Iquitos, Tumbes, Tacna, Callao, Paita, Puno) y la PNP tiene gran cantidad de oficinas regionales. Son tantas las entidades y dispersas por todo el país que es difícil establecer un flujo en tiempo real de toda esa información”, apunta José Isla.

Fotos: shalomplustm.com

Pisco: cuando la esperanza es lo más difícil de reconstruir

pisco

Imagina esto: en tan sólo un par de minutos, todo lo que te podía hacer sentir seguro se viene abajo. Tu casa se ha convertido en escombros, el negocio con el que tú o tu familia se sostenían está casi destruido y lo que queda de él es saqueado por gente incomprensible que se aprovecha del pánico regado. El trabajo que habías conseguido para poder comer no existe más, las esperanzas que tenías de acceder a una carrera profesional son sepultadas por los mismos escombros en los que se ha convertido tu casa. Pero no hay tiempo de darle vueltas a todo eso porque es muy probable que alguno de los seres a los que más amas haya muerto durante ese par de minutos. Estás, literalmente, en la calle y lo único que posees es incertidumbre y sufrimiento, sensaciones que reconoces, también, en todos los que están a tu alrededor.
¿Imaginarlo da miedo, verdad? Pues eso fue lo que le pasó a miles de personas aquel 15 de Agosto del 2007, aquel día en que un terremoto de 7,9 grados destrozó Pisco y golpeó duramente a casi toda la región de Ica.

Hace una semana tuve la oportunidad de visitar Pisco y es inevitable indignarse con lo que uno percibe. Suelos abiertos por el desnivel provocado por el sismo muestran aún desagües colapsados que empozan los desechos de las casas que conforman esa cuadra. Enormes cerros de desmonte trazan en zigzag las calles del centro de la ciudad y el asfixiante polvo que levanta un auto o el viento al pasar obliga constantemente a entrecerrar los ojos y contener la respiración para poder caminar.
El estado en el que todavía se encuentra la ciudad no corresponde al tiempo que ya transcurrió desde la tragedia: 26 meses o si quieren, 795 días.

La arquitectura urbana de Pisco muestra ahora, incluso en una misma cuadra, tres claros niveles: están las casas de material noble que, afortunadamente, no sufrieron muchos daños o que con esfuerzo propio o ayuda estatal, fueron reconstruidas. En un segundo nivel están, las de madera y tripley: los módulos provisionales, que cobijan a aquellas familias que se quedaron sin casa y les ayudan a marcar el terreno que poseen pero en el que la falta de dinero no les permite construir. El tercer nivel es la muestra fehaciente de la ineficiencia del Estado. Familias que ni siquiera han recibido un módulo, arman sus casas con plásticos, esteras, telas de sacos de arroz, palos, sogas y alambres.

La reconstrucción de toda una ciudad es difícil y prolongada pero no es posible que el Gobierno –central, regional o municipio distrital- no tenga la capacidad de distribuir correctamente módulos para que los ciudadanos a los que, en teoría, sirven tengan donde dormir, para que puedan sentirse aunque sea un poco seguros.

El tres de Octubre pasado el Primer Ministro, Velásquez Quesquén, entregó títulos de propiedad y créditos hipotecarios en Pisco e Ica. Esto como parte de la verificación que el Ejecutivo realizó a la reconstrucción. Estos mecanismos sirven pero la falta de rapidez y eficiencia con la que se realizan es exasperante. A aquellas familias que pasan frío en la noche porque el plástico de sus paredes muestra huecos nuevos cada día el Premier no les puede pedir paciencia –como lo hizo aquel día. ¿Él o el Presidente de la República seguirían teniendo paciencia luego de dormir más de dos años en la calle?

En una de esas calles del centro, viviendo en los mencionados módulos que no pasan los tres metros de largo por dos de ancho está Félix, pisqueño de 56 años. Conversa conmigo parado en el lumbral de la puerta. Su madre de 88, está sentada en el único sillón de la pequeña habitación y tras cada pregunta que yo hago ella interviene para explicar la situación en la que quedaron. Su mirada pide ayuda, cree que vengo por parte del Estado para recopilar datos de los damnificados, hasta que se pierde en el vacío cuando Félix empieza a contar cómo su casa se derrumbó y su tienda fue saqueada.

Como la mayoría de personas en Pisco, Félix no confía en el Estado. Aquella sonrisa irónica que esboza al preguntarle por la tarea del FORSUR en la zona, resume el sentir de casi todos los pisqueños: FORSUR (Fondo para la Reconstrucción del Sur) es una institución casi inexistente. La lentitud burocrática para aprobar proyectos sumada a la casi inexistente iniciativa de las autoridades distritales y regionales para plantearlos, han llevado a los pobladores de Pisco a no creer en autoridad alguna.

Pero un pueblo no puede sostenerse sin tener confianza o esperanza, y si no las tienen en su gobierno por incapaz, aparecen, entre el pueblo mismo, seres que luchan, que se preocupan por los que comparten con ellos horas difíciles; seres a quienes la complejidad del azar obliga a mostrar su verdadera identidad: la de pequeños –o por qué no, grandes- héroes.
Es el caso de Víctor, recientemente graduado Ingeniero Pesquero. Nació en Pisco, y la mayor parte de sus casi 40 años la vivió ahí. Horas después del terremoto, decidió salir a las calles y empezar a rescatar personas atrapadas entre tanto derrumbe. La ayuda profesional no llegó hasta el día siguiente, es por eso que tuvo que aventurarse a la compleja tarea de salvar vidas. Ya cuando llegaron equipos de rescatistas profesionales a Pisco, él se integró a los mismos y colaboró durante todos los dias que las operaciones duraron. Hoy, muestra con orgullo el certificado de rescatista profesional que una institución internacional le brindó.

-Es una experiencia que te cambia la vida. Sobrevivir a todo eso hace que veas las cosas de manera distinta -explica Víctor, sobre el terremoto.

Ana es otra de esos héroes. Pero su tarea no es la de rescatar vidas sino la de formarlas en medio del desastre que todavía existe. Utilizando parte de su casa que hasta ahora no puede reconstruir, ha creado una pequeña escuela. Una vez más las paredes de plástico sirven para reemplazar a las de ladrillo, la vieja puerta de metal, amarrada a una improvisada columna de madera se abre de par en par cada mañana para recibir a 22 niños de entre tres a cinco años, a los que Ana, mientras espera regresar al centro educativo en el que trabajaba, enseña sin cobrar un sol, manteniendo a flote la escuelita “Señor de la Agonía”, con las pequeñas donaciones que realizan, de vez en cuando, los padres.

Regreso de San Andrés –distrito de la provincia de Pisco- y sigo recordando la conversación que tuve con Alicia, pobladora de aquel lugar, mientras espero que el equipo me recoja en la plaza de armas de Pisco.

-Aquí uno se siente abandonado. Te das cuenta que las donaciones, los bonos y la ayuda no llegan a todos por igual y tienes que seguir viviendo en esto– dice Alicia, mientras señala su casa de tripley y estera, que ella y su esposo tuvieron que armar.

Observo a mi alrededor y me pregunto cuántas de estas personas, al igual que Alicia, se sienten decepcionadas de sus gobernantes, cuántos de ellos se sienten abandonados por la institución que debería resguardarlos. Frente a mí está el histórico edificio del Municipio Provincial de Pisco o lo que queda de él. Resquebrajado y vacío es acaso el símbolo de un aparato estatal que, tras más de dos años de ineficacia, sigue sin poder reconstruir la esperanza de sus ciudadanos.

Colaboración de Franco Meza.

Foto: Caoba “C”

El negocio de la trucha en Junín

piscícola

En una nota anterior revisamos los detalles del Centro Piscícola El Ingenio. Revisemos un poco más sobre el ciclo de vida de las truchas:

“Las truchas aptas para la reproducción están en sus estanques máximo hasta 5 años, luego se pasan a otro estanque para la venta, y ya dejan de ser reproductoras. El proceso de reproducción se da por campañas; en cada una se da el primer desove de una hembra y así sucesivamente los siguientes años”, comenta Arturo Cuicapusa Rivera, técnico encargado del área de alimentos quien lleva trabajando en Ingenio por casi 15 años.

Los 106 estanques con los que cuenta el centro están divididos en 4 categorías de acuerdo al tamaño del pez: alevinos, juveniles, comerciales y reproductores conformando así un ciclo de vida en forma de círculo que ayuda al proceso de estudio y producción de todas las truchas.

Todo comienza con la reproducción
El hecho: el nacimiento de los huevos del pescado. Este proceso se hace de forma artificial con la ayuda de los técnicos del centro quienes extraen las ovas y el esperma de cada trucha y verifican que estén en buen estado para la óptima fecundación de la hembra. “Esto se realiza una sola vez al año, ese periodo (la gestación) puede durar 2 o 3 meses y de allí desovan”, añade Cuicapusa.

Los recién nacidos son transportados a incubadoras especiales hasta que finaliza la reabsorción del saco vitelino –estructura embrionaria que produce y transporta nutrientes y oxígeno al embrión- y se convierten en alevinos. Una vez que termina esta etapa, los colocan en estanques especiales con otras truchas de sus mismas características ya que, si no es así, se puede correr el riesgo de que se coman entre ellas dada su naturaleza carnívora.

El siguiente estadío es en el estanque de los juveniles, truchas más grandes y que se encuentran a un paso de la adultez. Una vez llegada a su tamaño máximo, la trucha es colocada en la zona de los reproductores que junta tanto hembras como machos; aquí lo que se busca no es que se reproduzcan sino tener en un espacio diferenciado las truchas que están listas para procrear. Según Cuicapusa, luego de cinco desoves de las hembras, todas las truchas de este estanque son pasadas al lugar de comercialización para la venta al mercado nacional.

Apunta al mercado nacional
Aunque Ingenio es conocido en todo el país por su gran historia y ser el centro pionero en la crianza de truchas en el Perú, nunca han exportado ni un solo pez. Cuicapusa sostiene que su público consumidor es el mercado local, los mismos restaurantes de comida campestre que hay en la zona y pobladores, tanto del pueblo como los que llegan desde Huancayo. “Vienen, hacen pedidos por kilos, piden a veces 50 ó 60 kilos y les colocamos a las truchas en galoneras especiales que nos traen”, señala.

No muy lejos de allí, existe otro centro piscícola que sí exporta a grandes cantidades. Se llama Los Andes y es de propiedad privada; no obstante, carece de un circuito de visitas y funciona herméticamente alejado de curiosos y extraños.

Quizás esta sea la principal diferencia entre Ingenio y los demás: un centro preocupado más por el desarrollo tecnológico y la crianza de truchas para su conservación que por la venta a gran escala para producir capital. ¿Cuál nos beneficia más? Para el turista la respuesta es más que obvia.

Texto y foto: Alonso Pahuacho

Hatun Willakuy, informe de la CVR en resumen

El Instituto de Democracia y Derechos de la Universidad Católica (Idehpucp) ha publicado una reimpresión de laversión abreviada del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, publicado hace seis años,  sobre el conflicto interno en nuestro país.

El texto reúne los principales puntos de los nueve tomos que relata la historia de violencia de los años ochenta hasta el 2000. El nombre, traducido al quechua como “gran relato”, está disponible desde la página web de la Idehpucp en formato PDF.

Además, incluye cuatro anexos, dos casos adicionales sobre el tema general y la bibliografía referencial.

+ DATOS ZERO +

  • La primera edición salió en el 2004
  • Desde el 2008 se inició la venta en diversas librerías
  • La publicación será obsequiada gratuitamente a colegios  y universidades si cancelan el costo de envío. Llama al teléfono 626-2000 anexo 7502 o escribe a perezb@pucp.edu.pe.

Un juego sobre conflictos internos

sweetLima, primavera de 1990. En una casa llena de sonrisas, un adolescente esquizofrénico, solitario y adicto al recibe como regalo de cumpleaños número 14 un extraño cartucho morado que lo enloquece: The Sweet(NES)s of Horror.

Mediante el juego descubre, trágicamente, que existe una gran guerra en su país que ignoraba por completo, debido a que sus padres lo mantuvieron encerrado y desinformado durante seis años sin ningún tipo de compañía más que la de su amada NES (Nintendo Entertainment System).

Recorriendo la extraña geografía de su desconocido país, decide enfrentar a todos los involucrados en la guerra [policías, terroristas, militares y ronderos].

Una vez enterado de su existencia, el Servicio de Inteligencia decide investigar al peligroso personaje e inducirlo con mensajes subliminales y música tropical a que acabe con el malvado líder de los terroristas, AbiGus El Man [Abimael Guzmán]. ¿Podrá lograr su cometido? ¿Acabará con el reino del terror? ¿O morirá en el intento?

Con esta truculenta historia el Grupo Electrógeno nos invita a jugar The Sweet(NES)s of Horror, un videojuego que toca el episodio más trágico de nuestra historia nacional de la forma más satírica posible: poniendo a todos los actores implicados en un escenario irreverentemente lúdico, dándonos la posibilidad de dispararles mientras escuchamos un yaraví casi monofónico, como las músicas de los primeras consolas de juegos.

Número Zero conversó con uno de los creadores, Miguel Ángel Vallejo, bachiller en Literatura en la Universidad Mayor de San Marcos.

¿Cómo llega a conformarse el Grupo Electrógeno?

Surgió desde mi iniciativa sumada a la de Lucho Pacora desde hace años. La idea era hacer una instalación que tenga que ver con videojuegos y trabajar con el espacio de los vicios. Queríamos decorar esta instalación con afiches intervenidos, grupos electrógenos, cajas de metal y todo eso que te remite a la seguridad, y que en determinado momento hayan pequeños apagones para que se corte tu juego y violentamente veas videos de lo que ocurría en ese momento, entre finales de los ochenta e inicios de los noventa.

Cuando Telefónica nos da la oportunidad, replanteamos el aspecto para el espacio de la Fundación, donde no es posible una instalación, pero sí, dentro de su línea de tecnología, programar un videojuego.

¿Por qué escogieron la plataforma de Nintendo?

Por la época; la época en que sucedieron los hechos más dolorosos del conflicto interno es también el periodo en que la consola de Nintendo estaba vigente. Y es ahí donde más o menos se ambienta nuestra historia. En 1990 no había llegado todavía el Supernintendo.

¿Y esa trama que escogieron, la del niño esquizofrénico al que le dan un juego de Nintendo, que se da cuenta que hay una guerra interna y mata a sus padres y decide acabar con Abimael? ¿Qué intención tienen bajo esa trama?

Los primero, visualizar el precepto de la guerra y sus distintas apreciaciones, mostrar la forma diferente como todos percibimos una misma guerra. Por eso el niño que estaba encerrado y no podía percatarse de lo que pasaba, y cuando finalmente lo hace, entra en este estado de esquizofrenia, así toma de decisión de ir a acabar con la guerra.

Y todo esto tiene que ver con cómo se veía la guerra desde Lima. Hay cientos o miles de titulares que daban cuenta lo que sucedía en Ayacucho: habían marchas, organizaciones que protestaban, comisiones e, incluso, estuvo Amnistía Internacional. Pero había un deseo –consciente o inconsciente, depende de cuán perversa sea la intención– de no darse cuenta de lo que ocurría o incluso avalarlo.Los personajes dentro del juego son los actores del conflicto: hay policías, militares, sinchis, terroristas.

Entonces, ¿el hecho de que sea esquizofrénico tiene que ver con esta cuestión de no ver la realidad?

A veces con la esquizofrenia puedes percibir cosas que normalmente no. Pero sí tendría que ver con eso. El niño esquizofrénico puede serlo por varios motivos: por la guerra, por el mismo videojuego, ya que es cachoso que lo hagamos en un videojuego (risas). Y, en general, toda guerra deja un poco de esquizofrenia en todos los participantes. Es el no ver al otro. Pero esa ya es una interpretación personal.

¿Y esta idea crees que se logra plasmar en el juego?

Bueno, desde el punto que es un personaje que empieza a dispararle a todo lo que camina, puede ser. En realidad, eso más depende de la gente que lo juegue. Tiene la verosimilitud de un juego de Nintendo. El videojuego está más cerca de discursos o soportes como la narrativa porque cuentan una historia, inventan una ficción. Entonces, la verosimilitud depende, pues, de cómo se plasme en el juego. Es un chico alterado que alcanza a matar a sus padres y, de pronto, en el juego, está matando un montón de gente. A mí me parece coherente; no sé si al público, pero creo que encaja dentro de los cánones del videojuego: un poco en clave de chongo, es verdad.

¿Y por qué introducen esta cuestión de la música tropical en la trama del juego?

Sí, esa me parece buena pregunta, porque la música de presentación del juego es más bien andina. La música que mencionamos en el folleto tiene aires de yaraví pero lo que aparece en el juego es un huayno. En realidad, era una alusión a esta tendencia de la dictadura de Fujimori de apropiarse de estos procesos culturales, como la música chica, con todos estos nuevos discursos y formas de representación, para sus propios fines. Pero esto para nada envilecen el género ni la cultura, pero muestra cómo una dictadura pudo aprovecharse de eso bajo cierta circunstancia.

¿Pero por qué, en la trama, utilizan la música chicha para incitar al niño a matar a todos? ¿Es acaso un mensaje de que Fujimori y el Servicio de Inteligencia pretendían matar a todos o algo así?

Bueno, hay que admitir, pues, que durante el gobierno de Fujimori se aplicó otra política, que es la guerra de baja intensidad. Creo que estamos saliendo un poco del juego, pero lo digo para dar una opinión sobre eso. Digamos que el juego muestra más cómo un gobierno o un sistema puede apropiarse de un elemento cultural para sus propios fines. Creo que es básicamente eso.

¿Entonces ustedes pretender dar un mensaje político o aportar al debate sobre la guerra interna?

Yo creo que todo mensaje, lo busque uno o no, termina por ser político en el sentido que es colectivo. Ahora, en cuestión del debate, la intención principal era mostrar lo que había ocurrido, que, al margen de instituciones como SER, la Comisión de la Verdad, archivos particulares, la cantidad de literatura y producción plástica que se realiza sobre el tema, no ha logrado calar en la población, y no me parece que sea por limitaciones de estos esfuerzos, sino por un “otra cosa”.

Entonces, lo que queríamos era básicamente visualizar esto, decir: “esto existió, estos fueron los actores del conflicto, esto es el desfase entre cómo percibía la guerra desde Lima y cómo era la guerra en provincia”. Y bueno, es un videojuego, sigue siendo en clave de chongo.

Al final del videojuego ponen a Abimael como estos enemigos a los que hay que vencer en el videojuego para pasar al próximo nivel, y lanzando su hoz y su martillo como si fueran bumerans. ¿Por qué lo han puesto así?

Si hubiéramos contado con más tiempo, y esto no es una idea cerrada aún, hubiésemos puesto varios niveles con varios personajes finales, y Abimael era sólo uno de ellos. Otro podría ser (Luis) “El Gaucho” Cisneros, que al leer esta entrevista sé que no le va a gustar mucho. Él dijo textualmente que si mataban a tres mil campesinos y entre ellos habían tres terroristas, estaba contento. Es un maravilloso enemigo final. Pero al tener un solo nivel –y esto es un poco cachoso– decidimos poner al más malo de los malos, Abimael.

Pero al verlo en el juego, uno no ve a un Abimael responsable de una guerra interna. De hecho, se le ve un poco lúdico.

Sí, es un videojuego finalmente. Yo me acuerdo de Wolfenstein 3D, donde el enemigo final era muy parecido a Hitler.

¿Y qué reacción esperan provocar en el jugador del videojuego?

No teníamos una idea muy clara de cómo iba a reaccionar la gente. Sí pensábamos que podíamos herir susceptibilidades. Al parecer, no ha ocurrido mucho. Los que han escrito en el cuaderno de visitas lo han tomado más como un juego. Hay un par de comentarios que mencionan lo de la guerra, otros hablan de que el videojuego es antiguo. En todo caso, la intención nunca ha sido eso. Pero también en todo producto que toque el tema de la violencia es pasible de que ocurra eso.

¿Pero su intención no es producir un shock en el espectador, hacer que salga del juego reflexionando sobre la guerra?

A mí me gustaría eso: que un niño, a través del juego, vea lo que pasó y comience a darle vueltas al asunto.

Ustedes han desarrollado un videojuego con contenido histórico. ¿Tienen otros proyectos futuros?

Nuestra propuesta en sí tiene un contenido histórico, que no nos hace mejores ni peores que los demás. Pero es un sello que queremos seguir desarrollando. Lo que te comentaba: hacer otros niveles dentro del juego, versionar juegos clásicos de Nintendo para contar otros espacios de la historia del Perú.

¿Y la intención de hacer esto también es por chongo o porque quieren contar algo que no se cuente en otros espacios, como libros u otros soportes?

Cuando te digo “por chongo” es porque el videojuego no es una cuestión científico-didáctica, no va a tener la dimensión académica de un libro de historia, pero sigue siendo una plataforma que cuenta una historia y una ficción. Y eso es más o menos lo que buscamos. Ahora, ¿por qué no contar la historia que no está en los libros escolares por medio de un videojuego?

Ustedes forman grupo multidisciplinario, con gente especializada en el área de las letras y las ciencias. ¿Les resulta difícil congeniar algunas ideas o puntos de vista al momento de trabajar?

No. Por ejemplo, Juan Carlos Casusol o Juan Carlos Yanaura, que son de la cuestión tecnológica y la informática, también tienen grandes criterios de diseño, además que poca gente sabe tanto de cine como ellos. Además, a fin de cuentas, el conocimiento no se divide sólo en ciencias y letras.

Texto: Ronald Cotaquispe

Foto: Fundación Telefónica

Suave con El Niño malo

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Hablando de malparidos, han comenzado los preparativos para hacer frente al bastardo más grande de la naturaleza náutica, que viene cada década a fastidiar a la Costa. Sí, se trata del fenómeno de El Niño, aquel escupitajo que la madre tierra propinó contra la región Piura en los años 83 y 98, y que contrajo el PBI nacional en un 12.6%.

Pues bien, en aras de que el aluvión no nos agarre desprevenidos por tercera vez consecutiva, el Ministerio de Salud ha creado la Comisión Multisectorial, que tiene como fin hacer las coordinaciones respectivas para −Dios quiera− paliar aunque sea en algo la hecatombe a la que nos tiene acostumbrados ese Niño malcriado.

Y bueno, la comisión está encabezada por el viceministro de Salud, Melitón Arce Rodríguez, y tendrá a su disposición las instalaciones del Minsa y de los gobiernos locales.

Esperemos, pues, que esta vez, a la firme, los esfuerzos del Gobiernos lleguen a algo concreto y no vuelva a ocurrir algo como la shit de Homero Nureña, el ex jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) del fujimorato, que se peló los recursos de dicha institución en confabulación con su promo de soldaduchos de la Escuela Militar de Chorrillos, junto con Montesinos y El Chino.

Festival “Músicas del Mundo”

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Hablar de música fusión es casi un oxímoron: toda música es fusión. Sin embargo, hay algunos músicos que proponen una mezcla de dos tipos de música ‘tradicionales’ como rock, jazz, huayno, etc. Entre las bandas que destacan en esto está Radiohuayco:

Radiohuayco tocará junto a la siempre ponedora La Sarita y a Eliana Burki, una irlandesa que usa un cuerno de tres metros de largo (este video es un must si quieren conocerla), este viernes 11 a las 7:00 p.m. en el auditorio del colegio Santa Úrsula. La entrada es gratis, así que no hay excusa. Ahí nos vemos.

+ Más del evento en su Facebook.

+ Huayno Lando en el MySpace de Radiohuayco.

Documental sobre comunidades indígenas

El Perú es diverso, dicen. Sí, lo es, pero esas diferencias no nos deben distanciar, mucho menos por sentimientos discriminatorios  desde los pobladores (o sea los peruanos) o peor aún desde el Estado. ‘El Misterio del capital de los indígenas amazónicos’ del Instituto Libertad y Democracia (ILD) intenta revalorar la cultura y dejar en claro que “el problema no es étnico, sino económico”.

En la mañana, el coproductor del documental y economista, Hernando de Soto, señaló que “la solución (al problema nativo) estriba sobre todo en el principio de territorialidad. Este estudio (el mentado documental) revela que los indígenas se sienten vulnerables y de ahí creemos que parten todos los conflictos”, en declaraciones a RPP.

A continuación la primera parte del documental:

El Misteriodel Capital de los Indigenas Amazonicos from ILD on Vimeo.

La siguiente parte la encontrarás en la web d ILD o en Youtube.com. Te mantendremos al tanto.

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