Escrito: Mar - 17 - 2009 @ : 11:07 pm | Sección:
Las hard |
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Texto y fotos: Carlos García

Falta poco para que la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia, que preside César San Martín, dicte sentencia en el proceso judicial de Alberto Fujimori. Los crímenes que se le imputan son homicidio calificado en grado de asesinato, además de peculado (robo al Estado) y falsedad ideológica (declarar información falsa en documentos oficiales).
El caso por el que tendría que pasar en prisión hasta 30 años es el de ‘Cantuta y Barrios Altos’. Ambos son crímenes perpetrados por el grupo ‘Colina’ entre 1991 y 1992 como parte de la llamada guerra de baja intensidad que pretendía poner fin a los ataques terroristas que llenaban la capital de coches bomba.
Luego de 17 años de lucha constante, los familiares de las víctimas sienten algo de alivio en sus corazones. Nunca en la historia de nuestro país un ex presidente se había sentado -o dormido- en el banquillo de los acusados para responder por los crímenes que cometió durante su mandato.
Como lo dijo Gloria Ortiz (hermana de una víctima de ‘La Cantuta’): “No es venganza lo que los familiares buscamos, es el derecho a que se haga justicia por los crímenes cometidos (…) La impunidad debe acabar en nuestro país”. Lo señaló en la marcha que se llevó a cabo el jueves 12 de marzo, otro día de lucha callejera aunque con otro aire, pues inició en la Plaza Dos de Mayo y llegó al Ministerio Público para agradecer a esta institución su tenacidad y firmeza en la búsqueda de justicia.
Los fiscales Avelino Guillén y José Peláez merecen una mención especial pues se mostraron firmes a lo largo de todo el proceso. Mas allá de haber sido considerados dentro de los 100 personajes del 2008 por una publicación española, han sabido acorralar al acusado y han demostrado argumentos sólidos para sustentar su acusación. No como los de la contraparte.
La defensa de Fujimori es de antología. Se escuda diciendo que el acusado era Presidente de la República pero que no sabía nada de las acciones de los destacamentos del Ejército o de los movimientos de Vladimiro Montesinos. En resumen, alega a que el ‘Chino’ es inocente porque los demás actuaban a sus espaldas abusando de su confianza. ¿Nos chupamos el dedo?
Ahora que la sentencia va apareciendo en el horizonte, César Nakasaki -abogado de Fujimori- busca salvar a su defendido como sea. La última de sus joyas de interpretación jurídica fue decir que al hoy juzgado ex presidente se le sentencia mediáticamente sin esperar el dictamen de la sala que sigue el proceso. Es decir, cree que los medios van a guiar el resultado del juicio que se le sigue a Fujimori. Es bueno que Nakasaki cumpla bien su trabajo, pero defender lo indefendible no le queda bien.

Los familiares de las víctimas saben que Fujimori es el responsable de ese dolor que llevan escrito en el alma. Raida Cóndor, madre de Armando Cóndor también víctima de ‘La Cantuta’, estuvo presente en la marcha del 12 de marzo llevando en el pecho la fotografía de su hijo. Ella, durante los 17 años de espera, nunca tiró la toalla a pesar que en las dependencias policiales le mostraban paredes con imágenes de cientos de desaparecidos y le decían que era imposible que encuentre a su hijo. Pero la justicia tarda y saber que llega después de tanto la llena de emoción.
En la marcha también estuvieron reconocidos personajes de la izquierda. Fue Mario Huamán, presidente de la CGTP, quien tomó la palabra para decir que todos los peruanos deben defender los derechos humanos y que los trabajadores no olvidan la desaparición de Pedro Huilca. Lo acompañaban Víctor Delfín y Javier Diez Canseco.
El pintor y escultor dijo a Número Zero que se siente gratificado al ver a los jóvenes saliendo a las calles para demostrar su compromiso con la sociedad en la que viven. Cuando se le preguntó sobre el tema del Museo de la Memoria, el artista dijo que era importante para no olvidar los errores del pasado. Señalando a los congregados en la marcha dijo: “Los gobiernos son transitorios, pero la gente en las calles no olvida tan fácilmente”.
Javier Diez Canseco explicó que el gobierno considera revoltosos a los que salen a las calles a favor de los derechos humanos pues después de Fujimori sigue García, quien también tiene casos similares en su haber. El líder de izquierda dijo que el Museo de la Memoria se va a abrir paso a pesar de las trabas que el gobierno aprista y sus aliados fujimoristas pongan en el camino.

Y es que el juicio a Fujimori marca un hito en la historia del Perú, y por lo tanto en nuestra memoria. Hay cosas que no se pueden olvidar y los familiares de las víctimas de la violencia política en nuestro país lo saben mejor que nadie. Tanto Raida Cóndor como Gloria Ortiz (y los demás deudos) saben que el causante de su dolor, de esa herida que no cierra, pagará por los crímenes que cometió.