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Hablar de música fusión es casi un oxímoron: toda música es fusión. Sin embargo, hay algunos músicos que proponen una mezcla de dos tipos de música ‘tradicionales’ como rock, jazz, huayno, etc. Entre las bandas que destacan en esto está Radiohuayco.

Festival “Músicas del Mundo”

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Hablar de música fusión es casi un oxímoron: toda música es fusión. Sin embargo, hay algunos músicos que proponen una mezcla de dos tipos de música ‘tradicionales’ como rock, jazz, huayno, etc. Entre las bandas que destacan en esto está Radiohuayco:

Radiohuayco tocará junto a la siempre ponedora La Sarita y a Eliana Burki, una irlandesa que usa un cuerno de tres metros de largo (este video es un must si quieren conocerla), este viernes 11 a las 7:00 p.m. en el auditorio del colegio Santa Úrsula. La entrada es gratis, así que no hay excusa. Ahí nos vemos.

+ Más del evento en su Facebook.

+ Huayno Lando en el MySpace de Radiohuayco.

Por: Ronald Cotaquispe
Conversando con una amiga que trabajó como anfitriona en ‘La pulga en la oreja’, se me ocurrió preguntar qué tal les había ido con la obra, a lo que ella me respondió “excelente, un verdadero éxito”. Pero no satisfecho con la respuesta, decidí ser más inquisitivo y preguntar esta vez por los niveles de asistencia, a lo que contestó diciendo “muchos”. Y cuando exigí un dato más exacto o un mínimo criterio para haber llegado a esa conclusión, sólo se remitió a decirme “porque sí”.

Por un teatro más rentable

creatividada_001Por: Ronald Cotaquispe

Conversando con una amiga que trabajó como anfitriona en ‘Una pulga en la oreja’, se me ocurrió preguntar qué tal les había ido con la obra, a lo que ella me respondió “excelente, un verdadero éxito”. Pero no satisfecho con la respuesta, decidí ser más inquisitivo y preguntar esta vez por los niveles de asistencia, a lo que contestó diciendo “muchos”. Y cuando exigí un dato más exacto o un mínimo criterio para haber llegado a esa conclusión, sólo se remitió a decirme “porque sí”.

A lo que quiero ir con esta anécdota es que el Teatro, como institución y disciplina académica, quizá no está tan desarrollado pese a que parece haber un ‘boom’ de este tipo de espectáculos en los últimos años, por una sencilla razón: hasta ahora nadie se ha tomado la molestia de medir ni la eficiencia ni la eficacia de las obras de teatro.

Eficiencia y eficacia son dos conceptos elaborados por Peter Ferdinand Drucker, que tienen que ver con la gestión de organizaciones, específicamente con el cumplimiento de las metas elegidas y la productividad (mayor producción con menos insumos). Para el caso de los espectáculos, la eficiencia y la eficacia podría remitirse a dos cosas: la asistencia del público y la recaudación generada.

Es cierto que la cantidad de obras de teatro en el Perú, y sobre todo en Lima, ha aumentado significativamente, pero asumir por ello que éstas tienen los niveles de asistencia y recaudación deseados, sin haber realizado el más mínimo cálculo de la venta de entradas, sería un error. Eso sería como suponer que la educación superior ha mejorado sólo porque la cantidad de universidades e institutos ha ido aumentando, cuando en realidad no es así.

El Instituto Nacional de Cultura (INC) no tiene ni una cifra aproximada. La oficina de Difusión y Promoción de dicha entidad apenas tiene una relación de los espectáculos que se realizan en el local del Museo de la Nación, y nada sobre la recaudación obtenida. Lo mismo sucede con el Ministerio de Educación, en la Dirección de Promoción Escolar, Cultura y Deporte (DIPECUD), cuya directora, la señora Carolina Varón, aseguró para Número Zero que tal información no existe.

Los datos referenciales no aportan más de lo que se podría obtener chequeando las agendas culturales de El Comercio o el catálogo de Teleticket. A esta incertidumbre también se suman algunas opiniones adversas de especialistas del medio, como el actor Carlos Gassols, quien después de ser homenajeado en el último Festival de Cine de Lima, afirmó que en el teatro peruano “la oferta es superior a la demanda”.

Tener mayor información sobre la venta de entradas es de suma importancia, teniendo en cuenta que existen entidades como la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático o la Universidad Católica, que otorgan títulos de educación superior en dicha materia. Esto podría ayudar a generar una mejor plana docente y hasta darle mayor valor económico a la profesión. El Segundo Estudio de Seguimiento de Egresados PUCP, elaborado por la Dirección Académica de Planeamiento y Evaluación (DAPE), revela que más de la mitad de alumnos de la especialidad de Artes Escénicas percibe menos de 500 dólares mensuales por su trabajo, mientras que casi el 70 por ciento desempeña trabajos ajenos al teatro.

El INC y el Ministerio de Trabajo deberían preocuparse por hacer estudios estadísticos del teatro peruano en vez de malgastar tiempo y recursos realizando obras de mediana envergadura.

Desde el 21 de agosto está disponible en las librerías ‘La isla bajo el mar’ (Plaza & Janés), la nueva novela de Isabel Allende, que trata sobre la vida de Zarité Sedella, una joven mulata que desde pequeña vive el drama de ser una esclava en el Haití del siglo XIX, y que lucha para obtener la dignidad que se le es negada.

La isla bajo el mar: el nuevo libro de Isabel Allende

isabel-allendeDesde el 21 de agosto está disponible en las librerías ‘La isla bajo el mar’ (Plaza & Janés), la nueva novela de Isabel Allende, que trata sobre la vida de Zarité Sedella, una joven mulata que desde pequeña vive el drama de ser una esclava en el Haití del siglo XIX, y que lucha para obtener la dignidad que se le es negada.

La novela está ambientada en una planta azucarera de la antigua colonia francesa de Santo Domingo, lugar donde se dieron las peores formas de esclavitud de América Latina.

Con el transcurso de las páginas, Allende nos hace partícipes de las incidencias que transcurren durante cuatro décadas de la vida de la protagonista, en las que, cansada de los constantes maltratos, emprende una rebelión junto con otros esclavos, ayudada por los personajes más insospechados: una prostituta, una curandera, la cocinera de la plantación y las dos esposas de su cruel patrón, el francés Valmorain.

Allende empezó a escribir el libro desde su estadía en la ciudad estadounidense de Nueva Orleans, en el 2005, donde realizó una exhaustiva investigación histórica sobre el contexto de la trama, tal como hizo al componer anteriores publicaciones como ‘La casa de los espíritus’ (1982).

Paradójicamente, la autora se había asentado en dicha ciudad para emprender un proyecto diferente, relacionado con las historias sobre los piratas franceses que surcaban el mar del caribe. No obstante, al indagar sobre la situación por la que atravesaron los esclavos en Haití, la autora asegura que “sintió la necesidad de plasmar la crueldad que se vivió en esa isla, adonde llegaban 30 mil esclavos anualmente durante el siglo XIX”.

Pese ha haber realizado numerosas investigaciones para escribir, los libros de Isabel Allende se han caracterizado por ser de carácter autobiográfico, con protagonistas cuyas vidas se asemejan mucho al de su autora.

Como se recuerda, ‘De amor y de sombra’ (1984) es una novela que narra los abusos de un régimen dictatorial encabezado por militares, desde la perspectiva de una familia; lo cual guarda una estrecha relación con los funestos acontecimientos que sufrió la familia de la propia Isabel Allende (sobrina del depuesto y luego asesinado presidente Salvador Allende) tras el golpe militar de Augusto Pinochet.

En declaraciones vertidas a los medios, Allende aseguró estar trabajando en dos próximos libros. Uno de ellos está basado en algunos episodios de la vida de su madre, pero los resultados de este proyecto no se verán sino hasta dentro de uno o dos años.

Isabel Allende ha recibido numerosas críticas incluso de su compatriota Roberto Bolaño, quien la calificó de “mala escritora” y simple “escribidora”. Sin embargo, la autora ostenta un total de 27 premios y varios otros reconocimientos a su talento.

Vía Enlace Nacional
Luego del éxito de ‘La teta asustada’ en …

‘Paraíso’ del director peruano Héctor Gálvez en el Festival de Venecia

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Vía Enlace Nacional

Luego del éxito de ‘La teta asustada’ en el Berlinale, ahora otra película peruana es nominada para uno de los más importantes festivales de cine: El festival de Venecia. Se trata del film Paraíso, primer largometraje de ficción del director Héctor Gálvez.

La película del también codirector del documental Lucanamarca participará en la sección horizontes, que según la web oficial del festival, es “una sección que apunta a proveer una mirada a las nuevas tendencias del cine”. Si revisan la web, verán que en la misma categoría encuentran filmes de Alex Cox, Werner Herzog y Alexander Sokurov, entre otros.

Arribé a la escuela de diseño MAD después de pasar por un tráfico estelar en la avenida Angamos Este cuando me di cuenta que me había equivocado en la hora del evento. El lugar ya había congregado a un buen número de personas que se podían observar desde la puerta de diseños modernos en metal. La gente andaba en grupos, todos vestidos de colores vistosos y peinados de moda: estaba más que claro que el evento era para fanáticos del arte.

Una explosión de creatividad sedienta de más material

MAD, diseño, NIKE, zapatillas, DGPH y (pocos) artistas peruanos

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Texto: Montserrat Rúa

Fotos: Lauro Minaya

7:30 p.m. 16 / 02/ 09

Arribé a la escuela de diseño MAD después de pasar por un tráfico estelar en la avenida Angamos Este cuando me di cuenta que me había equivocado en la hora del evento. El lugar ya había congregado a un buen número de personas que se podían observar desde la puerta de diseños modernos en metal. La gente andaba en grupos, todos vestidos de colores vistosos y peinados de moda: estaba más que claro que el evento era para fanáticos del arte.

Ni bien uno ingresaba se podía dar con una mampara que mostraba logos y frases de Nike hechos con esténciles, un buen comienzo.

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Terminando el pasillo, pasé a la galería donde estaban los trabajos del esperado colectivo argentino DGPH: monstruos, monstruitos, de distintos colores y escenarios, un mundo de fantasía desperdigado en afiches sujetos a la pared que daban la bienvenida a lo que sería la inauguración de la muestra ACHACHAU!! y al evento Do It Yourself hecho en cooperación de MAD con Nike.

Del salón a los hechos

Rodeada de gente amante del arte en Lima, y ya acompañada de amigos, me encontré con un público joven, fresco y altamente creativo. Podía reconocer entre ellos a gente que hace graffitis, algunos diseñadores gráficos, de moda, cantantes de bandas pop, modelos, etc.

Luego de echarle un vistazo a aquel espacio en blanco lleno de los fantásticos diseños argentinos, nos dejamos guiar por un sonido y llegamos al salón de la creatividad.

Unos muchachos vestidos con ropas multicolores de diseños complejos y altamente personalizados realizaban trabajo en escena en una terraza que paso a paso se ampliaba. Se expresaban en una pared semi-blanca con brochas y aerosoles.

mads5000844Pero eso no era todo. Llegando a la mitad de la terraza posterior del MAD los vi, fue como amor a primera vista: artistas distribuidos en mesas metálicas, dibujaban muy concentrados en zapatillas blancas, usando marcadores, pinturas, entre otros. Desbordaba el arte.

Admito que interrumpirles mientras diseñaban hubiera sido una pena, un sacrilegio. Tampoco me cabe en la cabeza cómo pueden crear personajes o diseños tan complejos y plasmarlos, en cuestión de segundos, en zapatillas.

Avanzando hacia la derecha encontramos a un diseñador que si bien no hacía personajes pintaba con colores excéntricos las zapatillas, siguiendo unas combinaciones y trazos muy buenos.

En la mesa central del lugar estaban los muchachos de la DGPH, Andrés Vaisberg y Martín Lowenstein, quienes sonreían a todo aquel que los mirara y respondían preguntas amablemente.

A su derecha, un chico  con ropas de colores llamativos que parecían haber sido pintadas por él dijo: “No, ésta ya es ropa comprada”, mientras reía. El artista de lentes gruesos y de mano rápida y precisa diseñaba y aplicaba color en medio de rostros embobados y maravillados por tanto arte, carisma y felicidad irradiante.

Un poco más adelante, en una mesa compartida, estaba el célebre diseñador gráfico limeño, Diego Cornejo, innovando en unas zapatillas que poco a poco dejaban su color blanco para pasar por trazos rosas y celestes.

Todo era colorido y musical. Cerca de ellos estaba la consola, dos Macintosh, mezcladora, vinilos y un DJ, también perteneciente a la movida artística de Lima.

No es raje, pero hablemos claro

Caminando en círculos o en zigzag, pasando por cada mesa, cual niño curioso que se detiene a mirar algo  que deslumbra, nos encontramos con opiniones encontradas en la sala.

Se veía algo desorganizado y carente de material, al parecer falto stock.

Es una pena ya que sólo fueron siete artistas para una sala que podía ser ocupada por más.

Cerca a las 10:00 p.m.

Paradójicamente encontramos a gente de generaciones mayores ingresando. Algo confusos partimos del lugar un poco desilusionados porque queríamos ver y sentir más, pero a la vez alegres de haber iniciado una nueva semana con tanta buena vibra.

Texto: Sofía Pichihua
Foto: Vía Libre

Plateado, estático, concentrado, así tiene que …

Una estatua de carne y hueso

Texto: Sofía Pichihua
Foto: Vía Libre

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Plateado, estático, concentrado, así tiene que mantenerse hasta por seis horas Ricardo Quispe que practica la pantomima de la relajación, una manifestación artística en la cual se desarrolla el trabajo gestual y la estabilidad del cuerpo.

Ricky –como prefiere que lo llamen- lleva dos años trabajando como estatua humana. Confiesa que no es un experto y que admira mucho a sus compañeros artistas que tienen mucho más tiempo y estudios sobre esta forma de expresión corporal como Robotín, nombre artístico de Alan Castillo y Jorge Gamarra que tiene más de diez años de experiencia en el arte de la pantomima estática, y que, gracias a su talento, llegó a viajar a Canadá en 1993. Un amigo le enseñó la disciplina de esta actividad, la que desarrolló en unos talleres de la Escuela Nacional Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP), posteriormente.

“Tenemos la misma experiencia callejera”, afirma Robotín. Reconoce que la pantomima se debe perfeccionar como técnica en una escuela como la de Trujillo donde reside actualmente. Desde allí aconseja a su amigo Ricky para llevar más cursos porque “un artista no sólo es una estatua humana sino una persona que puede caracterizar muchos personajes sin problema alguno.”

No obstante, Ricardo es un artista como define la Ley peruana N° 28131 del Artista Intérprete y Ejecutante a “toda persona natural que representa o realiza una obra artística, con texto o sin él, utilizando su cuerpo o habilidades, con o sin instrumentos (y) se exhibe (ante) el público, resultando una interpretación y/o una ejecución que puede ser difundida por cualquier medio de comunicación o fijada en soporte armado, creado o por crearse.”

Ricky es muy expresivo. Agita constantemente sus manos que todavía tienen un poco de pintura plateada. Siendo estatua, no puede moverse como siempre lo hace porque al interpretar a un robot tiene que gestualizar y sonar como uno.

Robotín, con quien Ricky ha trabajado en Trujillo, asegura que a veces es algo tímido pero cuando se llena de valentía puede ser muy coqueto con las chicas.

“Al ser una estatua puedes estar cerca de todas las personas, las sorprendes y creas sonrisas”, declara Ricky. Por eso, el pito que usa le ayuda a captar la atención de las personas, las hace voltear y preguntarse por dónde viene ese sonido hasta que terminan guiando su mirada a un joven de 24 años totalmente plateado, preparado hasta para la guerra, porque el principal personaje que interpreta Ricky es un robot, un soldado del futuro.

El soldado plateado ha estado en la inauguración del año chino, ha dado la bienvenida en quinceañeros y matrimonios, ha acompañado a soplar velitas en cumpleaños infantiles y pretende llegar mucho más lejos.

Alan Castillo empezó trabajando con Ricky “hace casi dos años en Metro de Los Olivos”, reconoce de su amigo las “ganas de aprender y de diferenciarse de los demás”.

“Todo entra por los ojos”, expresa Ricardo. La calidad del trabajo y el vestuario es lo “que marca la diferencia de una estatua a otra” y es lo que impresiona a la audiencia.

El público es diverso, hay gente que valora lo que hace y otros que se burlan, tocan, estorban, manosean. No consideran que estar parados por horas en un poyo de madera de cincuenta centímetros de alto exige estar concentrado, seguir una disciplina.

Le parece importante el humor, siempre trata de jugar con el público, si un niño se acerca tímidamente, le da la mano y le regala un papelito con un mensaje de agradecimiento.

Sabe que la gente evalúa su trabajo que lo mira, por lo tanto, siempre trata de hacer sus movimientos con precisión y mantener la concentración a pesar de que muchas veces el traje coloreado con pintura plateada le pica la piel.
Ricardo no piensa tener niños, pero disfruta mucho con hijos ajenos. Y aunque estos lo molesten en sus performances, no les dice nada, ni tampoco puede, porque es una estatua. Sólo cuando alguien le coloca una moneda en su alcancía de lata, el soldado plateado vuelve a la vida.

Plaza Lima Sur, centro comercial en Chorrillos, se ha convertido en el principal lugar de trabajo de Ricardo durante los fines de semana. En un día de full trabajo –en un horario de 11 a.m. a 9 p.m.- puede ganar hasta cien nuevos soles.

Ricardo, como todo artista peruano, tiene dificultades para sobrevivir de un fin de semana. No sólo trabaja los sábados y domingos, también participa en distintos tipos de eventos diariamente. Ricky “es muy trabajador y apoya a su familia económicamente”, confirma Robotín.

Su hermano de 19 años también es artista como él y a su padre le interesa la pintura en aerosol. Tiene una hermana y dos de sobrinitos a quienes adora. Siendo parte de su familia artistas, facilita que sea apoyado por todos.

En el Perú, la condición de los artistas muchas veces se ve limitada por las pocas oportunidades que tienen, aunque haya una “día del artista”, una Ley del Artista y normas que den prioridad a la seguridad de estos al ser contratados –que no son respetadas por los empleadores.

Asimismo, el trabajo en la calle tiene ciertas dificultades. Si uno pretende realizar una actividad en la vía pública para no ser confundido como un vendedor ambulante y, por lo tanto, no ser acosado por los municipales, hay que solicitar un permiso.

Ricky ha sacado varios que le han permitido desempeñarse por un tiempo en la calle: “Todo Larco era mío” asegura, cuando trabajó para la Casa de la Cultura en Miraflores durante una semana y aunque al tercer día ya sentía agotamiento, él continuó. No practica deporte, aunque señala que lo hacía y que ello le daba más resistencia.

La “estatua urbana” como él la nombra también viene con ‘trampa’. Esto permite entender por qué la gente llega a desconfiar y dudar del trabajo de un artista cuando algunas personas pintan su rostro de algún color, su ropa de otro, y sobre un banco de madera se quedan unos minutos quietos para simular ser una estatua. Esto “hace perder el arte” como afirma Ricardo. De igual forma, Alan cree que “hay muchos casos de aficionados que, por querer ganar unas cuantas monedas, despilfarran el trabajo del verdadero artista sin saber ni si quiera como se llama el arte que están practicando.”

Ricky tiene en cuenta que su trabajo depende mucho de los contactos que haga, de la gente que lo conozca y pase la voz a otras personas, por tal razón, trata de meterse en todo. Es miembro del grupo teatral Sol y Luna, el cual acoge a varios artistas que se trabajan como mimos, estatuas o zanqueros. Cuando necesita compañeros que lo acompañen a algún evento, solicita ayuda a sus amigos.

Ha utilizado la Internet para promocionar su trabajo, tiene su Hi5 donde publica las fotos de los eventos en los que ha participado. Además, viaja por su cuenta a celebraciones tradicionales en diversas provincias donde también debe pedir permisos.

Ricky trabaja la mayor cantidad de horas posibles en el día central de la festividad. Y, por suerte no ha tenido problemas, sin embargo, ha sido testigo de alborotos en los que sus amigos se han involucrado por la negativa de las autoridades al prohibirles trabajar en la calle.

Por ello, prefiere contactar directamente con una empresa porque se le presentan menos problemas y gana más dinero. En un evento, puede ganar 70 nuevos soles por hora y esto puede variar si es de lunes a viernes o en fin de semana, obviamente el pago aumenta si la actividad se realiza en sábado o domingo.

Antes de ser plateado era negro de la grasa de carros que ensuciaba su ropa al desempeñarse como mecánico, aprendió a manejar desde los 12 años, a los 14 mató un perrito y, luego, casi choca un Alfa Romeo.

Ricky “tiene la mente positiva para no estancarse en salir adelante como artista y como persona”, asegura Robotín. Además, planea viajar a Argentina, seguir siendo estatua un par de años más y estudiar como su amigo del alma Alan Castillo le ha sugerido para crecer en el arte teatral.